Su escape es simplemente un conjunto de tuberías que conectan el motor a través de una serie de piezas al tubo de escape.

Los gases de escape dejan el motor y entran en el convertidor catalítico (el cual ayuda a reducir las emisiones). Una serie de nuevas tuberías los llevan de ahí al silenciador, donde se reduce la presión del gas a fin de dejar el coche, a través del escape, más silencioso (para que no resulte molesto a los vecinos).

La duración de su escape, depende más de en qué medida y con qué frecuencia usted conduce su automóvil, más que de la antigüedad del mismo. Los vehículos que se usan para viajes cortos en la ciudad tienden a corroer sus escapes en un tiempo y kilometraje mucho más corto que los coches usados principalmente para viajes largos.

Independientemente del tipo de conducción que usted practique, siempre es una buena idea tener los oídos abiertos a cambios en su ruido de escape. Si detecta un cambio, tan sólo pásese a vernos. Estaremos encantados de ayudarle a tratar de prevenir cualquier problema.