La legislación española pide que su coche esté instalado con los neumáticos homologados y que estén inflados a la presión recomendada por el fabricante. La profundidad debe ser de un mínimo de 1.6mm en el 75% del neumático.

Cuanto en peor estado estén sus neumáticos, es mayor el riesgo de que puedan fallarle en un momento crucial y, o bien causar, o bien contribuir a un accidente. Evidentemente queremos ayudarle a evitar esta situación, al mismo tiempo que le ayudamos a ahorrar dinero. Recuerde que por llevar los neumáticos en mal estado pueden multarle con hasta 150 euros por neumático. Su seguro también es nulo si usted tiene un accidente conduciendo con neumáticos en mal estado.