Se deben sustituir a los CINCO años desde la fecha de fabricación (indicada en el lateral), aunque puede depender mucho de la forma en la que el neumático ha sido expuesto a los elementos, almacenado, ya sea dentro o fuera del vehículo y, en general, cómo ha sido tratado. La última reflexión, es que si tiene dudas del estado del neumático (especialmente si está mostrando indicios de desgaste) reemplácelo.